Qué es el Mantrailing, en qué se diferencia del tracking y el venteo, cómo funciona la nariz del perro y qué factores cambian un rastro. La guía más completa en español sobre el perro de búsqueda de personas por olor de referencia.

Qué es el Mantrailing: guía completa | Humantrailing

July 11, 202629 min read

En 1888, la Policía Metropolitana de Londres trajo dos sabuesos llamados Burgho (cuyo nombre real era Burgundy) y Barnaby, propiedad del criador Edwin Brough, para trabajar en los escenarios de los crímenes de Jack el Destripador.

Llegaron tarde, la escena estaba contaminada, y no encontraron al asesino. Pero lo que estaban haciendo esos dos perros es exactamente lo mismo que hace tu perro cuando olfatea una chaqueta antes de salir a buscar a alguien: leer una firma química odorífera individual e irrepetible, entre miles de olores distintos que compiten en el mismo espacio.

A eso se llama Mantrailing. Y es la actividad que ayuda a más perros reactivos en estos momentos.

Si quieres profundizar en los conceptos técnicos, aquí tienes el glosario de términos de Mantrailing en Español.


Qué es el Mantrailing, en qué se diferencia del tracking y el venteo, cómo funciona la nariz del perro y qué factores cambian un rastro. La guía más completa en español
Buddha y yo en una sesión de Mantrailing en Vitoria en 2024.

El Mantrailing es la búsqueda de una persona concreta a través de su olor de referencia. El perro trabaja con correa larga, por su propia seguridad, ya que trabajan también en entornos urbanos y discrimina esa firma individual entre todos los demás olores del entorno.

En España se lleva practicando el seguimiento de un rastro como disciplina operativa desde hace décadas, y puede que hayas conocido la modalidad con el nombre de rastro, aunque Tracking y Trailing no son lo mismo.

El término inglés para Mantrailing llegó bastante después que el concepto de rastro, con la expansión deportiva y recreativa de la actividad.
Muchas personas creen que el trailing es algo nuevo, porque lo descubrieron en formato lúdico en su centro canino de referencia.


La nariz del perro no es la nuestra.

Antes de entrar en qué es el Mantrailing, hay que entender el instrumento bien afinado con el que trabaja un perro. Porque si no entiendes lo que puede hacer la nariz de tu perro, y también, lo que no puede hacer, el artículo es solo un montón de palabras vacías.

Los perros son animales macrosmáticos: dependen del olfato para interactuar con su entorno, identificar a individuos y su estado hormonal y emocional, detectar amenazas y leer el mundo.
Los humanos somos microsmáticos: podemos oler, pero el olfato no es el sentido que organiza nuestra realidad. Esa diferencia hace que vivamos y sobrevivamos en el mundo de forma diferente.

Por otro lado, una persona tiene aproximadamente 5 millones de células sensoriales olfativas. Un Teckel tiene 125 millones. Un Fox Terrier, 147 millones. Un Pastor Alemán, 220 millones (Syrotuck, 2000).

El tamaño del hocico también determina el número de receptores olfativos, lo que explica en parte por qué los perros braquicéfalos tienen un rendimiento olfativo más limitado, aunque no porque su sistema olfativo sea genéticamente inferior, sino porque las restricciones morfológicas de su morfología limitan que el flujo de aire llegue a donde tiene que llegar.

Los perros pueden detectar olores hasta 100 millones de veces mejor que los humanos, y son capaces de percibir compuestos en concentraciones de hasta 500 partes por billón (Johnson, 1999) Y casi una octava parte del cerebro del perro y más del 50% de su nariz interna están dedicados exclusivamente a la olfacción, que más o menos equivaldría a lo que las personas dedicamos a la vista.


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Buddha y yo resolviendo una piscina de olor en una antigua fabrica de cemento.

Cómo funciona la nariz del perro, de verdad.

Cuando un perro olfatea, no está haciendo lo que hacemos nosotras cuando olemos algo. La mecánica es completamente distinta, y entenderla cambia cómo lees a tu perro durante un trail.

Cuando el perro inhala, la forma aerodinámica de sus fosas nasales (estrechas, en embudo) le permite determinar exactamente desde qué dirección está llegando la información olfativa, por lo que puede dirigirlas para afinar la direccionalidad.

Las dos fosas nasales son independientes y funcionan de forma autónoma, aunque se ha demostrado una preferencia de inicio del análisis olfativo por la fosa nasal derecha, con la que comienzan a olfatear. Si el olor resulta familiar o no aversivo, cambian a la fosa izquierda. Si el estímulo es novedoso, amenazante o excitante, el perro tiende a seguir usando solo la fosa derecha.

Y en los perros, la narina izquierda está conectada con el hemisferio izquierdo y la derecha con el hemisferio derecho. Curioso ¿eh?

Cuando exhala, cierra el pliegue alar y el aire sale por las aberturas laterales de las fosas (no por la entrada frontal), lo que crea un efecto aerodinámico circular de retorno que arrastra nuevas partículas en combinación con una parte de las ya analizadas hacia la nariz en el siguiente ciclo de inhalación. Esto permite al perro muestrear olores de forma continua incluso mientras exhala (Craven, Paterson, Settles).

El perro promedio inhala 30 ml de aire por fosa nasal por inhalación. En esa inhalación, entre el 12% y el 13% del aire llega al receso olfativo a alta velocidad, gracias a la forma aerodinámica de las narinas, donde las moléculas de olor se acumulan para su detección. El resto fluye más lentamente hacia la faringe.

Este sistema permite una exposición prolongada de los receptores olfativos a las moléculas de olor (Kokocińska-Kusiak et al., Craven et al., Jenkins et al.).

Una vez en el epitelio olfativo, las moléculas de olor se disuelven en el líquido producido por las glándulas de Bowman y son captadas por células receptoras especializadas. Esas señales viajan por los nervios olfativos hasta el bulbo olfativo, que identifica, discrimina y filtra los olores de fondo para que el perro se concentre en los que le interesan. Desde ahí, la información llega a la corteza olfativa, al hipocampo (donde se almacena y relaciona con la memoria) y a la amígdala (donde se le asigna un valor emocional).

Para las feromonas existe una vía separada: el órgano vomeronasal, situado a lo largo de la parte inferior del tabique nasal y el paladar, que procesa las señales químicas relacionadas con el estado reproductivo y emocional, y la identificación de individuos de la misma especie.


Qué es el Mantrailing, en qué se diferencia del tracking y el venteo, cómo funciona la nariz del perro y qué factores cambian un rastro. La guía más completa en español
Sesión de vídeo análisis en el reto de 1km en junio de 2025

De qué está hecho el olor de una persona.

Un olor es la percepción sensorial que se produce cuando las moléculas odoríferas presentes en el aire interactúan con los receptores específicos en el epitelio olfativo (Horowitz et al., 2013; Walker et al., 2006). Para que una molécula tenga olor, necesita ser pequeña, volátil y soluble en agua y en grasas, lo que le permite ser transportada hasta el epitelio olfativo cuando el perro inhala.

El cuerpo humano emite más de 2.700 compuestos orgánicos volátiles (VOCs) diferentes, según Irga et al. (2024). Esos VOCs forman la firma olfativa de cada persona, y son irrepetibles porque dependen de tres capas combinadas.

La primera es el olor primario, de base genética. Cada persona produce péptidos específicos a través del Complejo Mayor de Histocompatibilidad (MHC), un sistema inmunológico que actúa como una especie de tarjeta de identificación molecular. Las bacterias de la piel descomponen esos péptidos y generan metabolitos volátiles propios de cada individuo (Wedekind et al., 1995; Penn y Potts, 1998; Hudson, 2009).

La segunda es el olor secundario, que se suma al primario según factores fisiológicos y de estilo de vida. La dieta cambia los VOCs emitidos (una dieta rica en ajo genera alil metil sulfuro que el cuerpo excreta por el sudor y la respiración). El estado emocional y hormonal, así como patologías y medicamentos también alteran la firma odorífera: el estrés y el miedo activan las glándulas apocrinas y añaden lípidos y proteínas que modifican el perfil olfativo.

Ciertas condiciones de salud, como la diabetes no controlada, añaden cuerpos cetónicos con un olor frutal distintivo (Horvath et al., 2010; Penn y Potts, 1998).

La tercera son los contaminantes exógenos, los olores ambientales que se adhieren a la piel o a la ropa: cosméticos, detergentes, humo de tabaco, secreciones de otras personas. Estos pueden enmascarar o modificar la señal natural, lo que tiene consecuencias directas sobre el artículo de olor que se le presenta al perro (Willis et al., 2004; Horvath et al., 2010).

A esto hay que añadir las células córneas o queratinocitos: células de la epidermis ricas en queratina que una persona viva desprende a razón de entre 40.000 y 50.000 por minuto (Doty, 2001). Al desprenderse, esas células liberan ácidos grasos de cadena corta como el ácido isovalérico y el ácido butírico, que las bacterias cutáneas (principalmente Staphylococcus epidermidis) metabolizan, generando VOCs con olores específicos y detectables (Zhang et al., 2015; Kobayashi, 1990; Cambau & Poljak, 2019).

Pero el rastro que el perro sigue es más complejo que el olor del cuerpo de la persona. Hay capas adicionales que se suman al compuesto olfativo.

El rastro es el resultado de la interacción continua entre las células de la piel, su flora bacteriana y su interacción mecánica sobre el entorno. Eso es lo que hace que sea individual. Y eso es lo que discrimina el perro.

Cuando la persona pisa el terreno, la rotura mecánica de las capas superficiales del suelo permite que el oxígeno vuelva a entrar en las capas antes aisladas, activando la liberación de VOCs atrapados y reiniciando la actividad bacteriana del suelo.

Cuando pisa vegetación, la rotura de las fibras vegetales libera sus propios compuestos orgánicos, que se añaden al rastro como una capa más de información.

Cuando toca una superficie con las manos (una barandilla, un pomo de puerta, una valla), deja olor por contacto o transferencia, con una concentración de partículas y secreciones corporales.

Y a todo eso se añade la microbiota del terreno: las bacterias presentes en el ambiente que generan sus propios VOCs al interactuar con los restos biológicos que la persona ha dejado. El rastro que sigue el perro no es una línea química simple: es una superposición de señales de fuentes distintas, todas sumadas en el trazado que el perro discrimina.

Existen estudios que miden la concentración de VOCs por zonas corporales: la axila tiene la concentración más alta, seguida por el aliento, el cuerpo entero y la mano.

En un experimento concreto (Avilés-Rosa et al., 2024), los perros respondieron con un 88% de éxito solo con el aliento. Cuando se eliminaba el aliento de la muestra, la tasa de detección caía al 50%.


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El momento de premiar, es uno de los más bonitos con tu perro.

Mantrailing, rastro, tracking y venteo no son lo mismo.

Este es un tema recurrente en conversaciones de bar cuando sucede una tragedia en la que actúan perros para localizar a personas.

Mantrailing es la contracción de man (persona) y trailing (seguir un rastro). En España, el trabajo de búsqueda de una persona concreta por su olor de referencia se llamó rastro durante décadas, y se siguió la construcción del perro de Tracking como método establecido, mucho antes de que llegara el término inglés Trailing.

Pero el tracking es otra cosa distinta. Un perro de tracking sigue la perturbación física del terreno, las huellas literales, paso a paso, sin desviarse. Si el perro se separa unos centímetros del camino exacto que pisó la persona, se considera que ha perdido el rastro.

El perro de Mantrailing, en cambio, combina el trabajo de suelo con el olfateo del aire, usando cualquier fuente de información disponible. Puede cortar en diagonal hacia donde detecta el olor aunque eso signifique alejarse varios metros del camino físico exacto que siguió la persona, porque la firma olfativa no sólo se queda en las pisadas, se mueve con el aire.

El venteo es una modalidad diferente. En venteo no hay una persona concreta que buscar: el perro trabaja con olor genérico (cualquier persona dentro de una categoría) en una zona determinada, normalmente suelto, cubriendo área en cuadrículas, barridos o zigzags. Se usa en catástrofes, cuando no hay ninguna prenda de referencia y se desconoce quién puede estar atrapado y dónde.

La diferencia práctica entre mantrailing y venteo no es de calidad, es de escenario y contexto. Si tienes el olor de la persona que buscas, el Mantrailing discrimina esa firma específica. Si no tienes olor de referencia o no sabes en qué zona acotada puede estar la persona o las personas, el venteo es tu opción.

En escenarios como estructuras colapsadas, aludes o corrimientos de tierra, en los que puede haber personas pero no sabes cuántas, dónde ni en qué circunstancias, el trabajo óptimo es el de venteo.


Qué es el Mantrailing, en qué se diferencia del tracking y el venteo, cómo funciona la nariz del perro y qué factores cambian un rastro. La guía más completa en español
La cara de satisfacción del trabajo bien hecho.

El rastro como fenómeno que muta orgánicamente.

Un rastro no es una línea fija pintada en el suelo. Es un fenómeno físico vivo que cambia constantemente, y entenderlo es la diferencia entre una guía que entiende las variables y sabe leer a su perro y una que cree que su perro está fallando cuando en realidad está trabajando perfectamente.

Cuando una persona camina, las partículas odoríferas que desprende surgen de una fuente de olor en movimiento: esto genera una dispersión tridimensional que se expande a partir de la fuente, empujada por el viento, y que puede generar plumas y piscinas de olor de diferentes formas e intensidad. También puede generar zonas en las que se acumulan las partículas odoríferas, o generar espacios totalmente vacíos de información.

A modo de referencia: con una velocidad de viento de 5 km/h, los compuestos volátiles se desplazarían 83,30 metros en un minuto, más que el largo de portería a portería del Camp Nou (Osterkamp, Detector Dogs and Scent Movement). Eso nos da una idea de la velocidad a la que los compuestos volátiles de un rastro pueden alejarse de donde la persona pasó realmente.

El perro que entra en una piscina de olor muy densa puede subir de emocionalidad porque la intensidad odorífera es muy alta, y si hay viento que dispersa las partículas en varias direcciones al mismo tiempo, el sentido del olfato puede "ahogarse" con tanta información, dificultando identificar la dirección del rastro.

Los perros que trabajan dentro de la piscina de olor y que han localizado la pluma de olor más reciente e intensa, suelen moverse en un patrón de zigzag, desplazándose perpendicularmente al flujo del olor para entrar y salir de las áreas de mayor concentración hasta triangular la dirección de la fuente. Ese movimiento lateral no es desorientación, es la estrategia de búsqueda que usa el sistema olfativo del perro para resolver el problema y que está ampliamente estudiado en insectos y se denomina Casting.

Comprender las condiciones ambientales del momento en que se hace un trail es lo que permite a la guía interpretar qué le está diciendo el perro cuando da una alerta lejana, cuando sube de emocionalidad de repente, o cuando parece ir en la dirección contraria a donde debería estar el figurante.


Qué es el Mantrailing, en qué se diferencia del tracking y el venteo, cómo funciona la nariz del perro y qué factores cambian un rastro. La guía más completa en español
El grupo de Mantrailing y su organización, cambia la experiencia.

Qué cambia un rastro: los factores ambientales y su lectura.

El tiempo meteorológico no es un factor menor, es el contexto en el que el rastro se mantiene o deja de existir.

El calor seco volatiliza las partículas odoríferas y las dispersa, haciendo el cono más alto y más difuso. El frío las mantiene bajas y concentradas, cerca del suelo, lo que en teoría facilita el trabajo del perro.
En ambientes húmedos, las partículas se adhieren a superficies cercanas al ser capturadas por las gotas de agua y la actividad bacteriana aumenta, lo que mantiene el olor más tiempo. En entornos extremadamente secos, la falta de humedad ralentiza la actividad bacteriana y afecta la emisión de ciertos compuestos (Wongchoosuk et al., 2008).

La exposición a la luz ultravioleta y al oxígeno degrada las células muertas: la UV induce la generación de especies reactivas de oxígeno que aceleran la descomposición de la queratina, lo que reduce tanto las partículas odoríferas disponibles y elimina la bacteria Staphylococcus epidermidis que las transforma en VOCs detectables (Pillai et al., 2005; Faergemann y Larkö, 1987).

El tipo de terreno importa porque cambia la retención del olor. Los terrenos blandos (tierra, vegetación) retienen las partículas con mucha más estabilidad que el asfalto, donde el trabajo útil suele concentrarse en bordillos, grietas y alcantarillas.

La topografía también afecta al rastro. Obstáculos como árboles, edificios o pendientes desvían, fraccionan o concentran las piscinas de olor en zonas inesperadas.

En condiciones muy muy favorables, los expertos hablan de hasta 72 horas de rastro trabajable. En condiciones desfavorables, ese margen puede caer a horas: en un caso judicial documentado se estableció que el olor solo había persistido dos horas sobre la hierba.

La queratina de las células córneas puede permitir que las partículas permanezcan más tiempo en el aire en condiciones secas (Settle et al., 1994), pero el factor que más acorta el rastro no es el calor sino la combinación de humedad intensa, lluvia y viento fuerte.


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El soporte del grupo de Mantrailing ayuda a los perros reactivos a superarse.

Cómo es una sesión real.

Todo empieza con el artículo de olor: la prenda u objeto que tiene la firma olfativa de la persona que el perro va a buscar.
La elección del artículo importa cuando todos los demás factores juegan en nuestra contra: distintos tejidos retienen los VOCs de forma diferente.

La lana, por su estructura de fibra con escamas superpuestas, retiene las partículas de manera muy distinta a cómo lo hace el algodón o la seda. Eso tiene consecuencias directas sobre la calidad y la cantidad de información que le llega al perro cuando olfatea la prenda.

El perro recibe la señal de oler y buscar, y a partir de ahí decide él. Lo que hace la guía es seguirle, leerle y no interferir. La persona cuyo rastro sigue el perro se llama figurante o trazadora, y traza la pista antes de que el perro arranque para que el rastro tenga algo de tiempo de asentarse.

Durante el trail, los tipos de sesión varían en función del nivel y del objetivo del trabajo. El trail conocido (known trail) es aquel en el que la guía sabe exactamente por dónde ha pasado el figurante. Se usa en fases de iniciación porque permite dar feedback inmediato sobre qué está pasando y por qué. El problema es que si se usa demasiado genera dependencia: la guía empieza a anticipar, a "ayudar" inconscientemente al perro, y el aprendizaje real se bloquea.

El trail ciego (blind trail) es aquel en el que la guía no conoce el recorrido del figurante, pero la instructora sí. Obliga a la guía a confiar en la lectura del perro, a aprender a estar cómoda en el rol de copiloto. Es revelador porque muestra a las guías que anticipan e intentan averiguar a vista dónde está la persona que hace de víctima, y sin querer influyen en el perro. (Por honestidad: la instructora también suele influir un poco si no tiene cuidado con los movimientos de su cuerpo.)

Influenciar al perro es un concepto técnico: la guía puede dirigir inconscientemente al perro usando el cuerpo, la tensión de la mano que lleva la correa o incluso la dirección de su propia mirada. Cuando la guía sabe por dónde ha ido el figurante, tiene que hacer un esfuerzo activo para no llevar al perro hacia donde ya sabe que está la respuesta. El trail ciego existe exactamente para empezar a cortar ese mecanismo y devolver el protagonismo al perro.

El trail en doble ciego (double blind trail) es el formato más exigente y el más puro: ni la guía ni la instructora conocen el trail. Solo el figurante sabe dónde ha ido. El resultado depende completamente de la capacidad del binomio perro y guía. Se usa para comprobar el nivel de solvencia real antes de operativos o como parte de certificaciones.
Este es el formato en el que trabajamos en Humantrailing en el 90% de los entrenamientos, para que tanto perros como guías trabajen en colaboración desde el inicio.

Si el perro pierde el rastro en algún punto, hace lo que se llama un casting: un barrido activo (en espiral, en estrella, en perpendicular al rastro) para volver a encontrar el olor. Perder el rastro es una parte normal del proceso, no un fallo. La guía que aprende a reconocer la proactividad del perro sin interrumpirlo, y si el perro no es capaz, la guía propone un casting dirigido.


mantrailing para perros reactivos en Alicante
En Humantrailing también imparto sesiones para binomios avanzados y para profesionales.

De dónde viene el Mantrailing: la historia es un poco más turbia de lo que parece.

El término viene de man hunting (caza humana), y no es una metáfora incómoda que haya que suavizar. Es literalmente el origen de esta disciplina. Los perros se usaron durante siglos para perseguir personas, en contextos que incluyen algunos de los episodios más oscuros de la historia occidental. El origen completo de esto (incluyendo el uso de perros en plantaciones esclavistas y la caza de personas fugadas) lo desarrollo en el artículo dedicado a la historia del Mantrailing, en el que profundizo en este capítulo del desarrollo de la modalidad.

Como te mencionaba al inicio del artículo, también hay un uso policial, no sólo de localización de personas desaparecidas, que se empieza a asentar en 1888, durante la investigación de los crímenes de Jack el Destripador en Londres.

Durante el siglo XX, la utilización de los perros de rastro se extendió a las fuerzas policiales y equipos de búsqueda y rescate en todo el mundo.
Se usaron en catástrofes como los terremotos de Italia en 1967, Rumanía en 1977 y Argelia en 1980. En Alemania, el Mantrailing se adoptó oficialmente en 2004. En 2012, el tribunal de distrito de Núremberg-Fürth estableció los requisitos legales para que el trabajo de un perro de Mantrailing pudiera aceptarse como prueba en un proceso penal. En Italia, la prensa bautizó a estos perros como "cani molecolari" durante la investigación del caso Yara Gambirasio.

La versión recreativa llegó a España al rededor de 2015. Con ella llegaron también muchos cursos acelerados, certificaciones de fin de semana y promesas que muchas veces comprobamos que no pueden ser reales.


Lo que nadie te cuenta: las limitaciones reales del Mantrailing.

Este bloque es algo polémico y no existen escritos del estilo en casi ningún sitio porque no vende. Pero si quieres entender de verdad qué es el Mantrailing, necesitas entender también dónde falla.

Sin rastro, no hay búsqueda posible. Si el artículo de olor está contaminado, si el rastro lleva demasiadas horas en condiciones adversas, si llovió con fuerza, si una batida de búsqueda de 60 voluntarios pasó por la zona, las posibilidades de éxito se reducen drásticamente, sin importar la calidad del binomio.

En entornos urbanos, las dificultades se multiplican: miles de rastros humanos cruzándose, maquinaria de limpieza, superficies duras que no retienen el olor, y la activación del equipo canino que llega siempre tarde porque rara vez son los primeros en aparecer. Las localizaciones exitosas en entorno urbano son escasas, y hay que ser honesta con eso.

El factor que más condiciona el resultado es el tiempo de activación. Un perro de Mantrailing necesita llegar a la escena en las primeras horas. Si se activa pasados dos días, las probabilidades de que el rastro siga en condiciones de trabajo son muy bajas, con independencia de lo bueno que sea el perro.

Lo que sí puede hacer siempre un binomio bien entrenado, incluso cuando no localiza a la persona, es aportar información: indicar por dónde no fue, confirmar o descartar un avistamiento, acotar la zona de búsqueda. Eso tiene valor real aunque no salga en los titulares.

El Mantrailing terapéutico, que es el contexto en el que trabajamos en Humantrailing, utiliza estas mismas habilidades con un objetivo completamente distinto: no queremos localizar a una persona desaparecida, sino usar ese proceso orgánico para que un perro reactivo con altas dificultades e incluso agresivo, trabaje desde su biología. Ahí las limitaciones operativas no aplican, porque el objetivo no es el mismo.


Terapéutico, deportivo y operativo: misma habilidad, objetivos distintos.

El Mantrailing operativo requiere una formación exhaustiva, una ética férrea, protocolos de evaluación rigurosos, cadena de custodia del artículo de olor, y coordinación con el operativo humano que rodea la búsqueda. Sin eso no es operatividad, es voluntarismo con buenas intenciones.

El Mantrailing deportivo lleva esa habilidad a la competición, con pruebas homologadas y federaciones. Los perros trabajan igual, los retos son comparables, el contexto es de juego y no de emergencia.

El Mantrailing terapéutico, que es el enfoque desde el que trabajo en Humantrailing, no busca ni rescatar a nadie ni ganar una prueba. Busca que ese proceso de discriminar un olor de referencia, de trabajar con autonomía, de resolver un reto desde la biología del perro, regule a un animal que fuera de la sesión no sabe gestionar lo que siente.
Esta parte la desarrollo mucho más a fondo en Qué es el Mantrailing Terapéutico y en Mantrailing Terapéutico: el trabajo desde la etología.


Por qué no es lo mismo que el adiestramiento tradicional.

El adiestramiento tradicional se centra en la conducta, en la psicología del aprendizaje y en los castigos y refuerzos: qué hace el perro y cómo conseguir que la repita o que deje de hacerla.
El Mantrailing terapéutico pone en primer plano la etología, comprende la fisiología y la genética de una especie diferente a la nuestra: qué necesita el sistema nervioso de ese perro para pasar de estar en alerta a poder evaluar y decidir desde la reflexión.

Pero ese tema da para un artículo entero que vendrá después de este.


Cualquier perro puede hacer Mantrailing.

Cualquier perro tiene la maquinaria biológica para hacer Mantrailing. Los datos sobre razas confirman que no existen diferencias genéticas reales en los receptores olfativos entre razas, aunque sí hay diferencias en el número de células sensoriales según el tamaño del hocico.

Y con cualquier perro, me refiero a cualquier perro. Joven, senior, ciego, cojo.... Y esto incluye a los perros reactivos, que de hecho suelen ser los que más crecen en este proceso. Te cuento exactamente por qué en Mantrailing para perros reactivos: lo que no te cuentan en redes sociales.


El material que necesitas para empezar.

Una correa de trabajo de entre 7 y 10 metros. Un arnés en H o en Y con anilla en la espalda (los arneses antitirones no son adecuados porque limitan el movimiento de las escápulas, y en Mantrailing el perro necesita mover el cuerpo con libertad para seguir el rastro). Los premios o comida que mejor funcionen con tu perro. Si no tienes algo, dímelo antes de la sesión y lo solucionamos.


Dónde se practica el Mantrailing en Alicante.

En Humantrailing trabajamos en la zona de Banyeres de Mariola, en la comarca de l'Alcoià, Alicante. Los espacios cambian según lo que necesite cada grupo ese día: terrenos abiertos, entornos con distintas superficies, zonas con mayor o menor tráfico de personas. Los grupos son de 4 perros como máximo.


mantrailing para perros reactivos en Alicante
Buddha y yo en una sesión de Mantrailing en Sevilla en 2026.

Preguntas frecuentes sobre el Mantrailing.

¿En qué se diferencia el Mantrailing del tracking?

El tracking sigue las huellas físicas paso a paso, con la nariz pegada al suelo, sin desviarse del camino exacto. El Mantrailing combina trabajo de suelo y de aire, y puede cortar hacia donde está el olor aunque eso signifique alejarse varios metros del recorrido real de la persona.

¿Mantrailing y venteo son lo mismo?

No. El venteo busca olor genérico en una zona, sin discriminar a quién, y el perro trabaja suelto. El Mantrailing busca a una persona concreta (olor de referencia), discriminando su firma olfativa individual, y trabaja con correa larga.

¿Qué es exactamente el olor de referencia?

Es la firma olfativa individual de una persona: la mezcla específica de compuestos volátiles que produce su piel, su sudor, sus bacterias cutáneas y sus secreciones. El perro la recibe a través de un artículo de olor (una prenda, un objeto) y tiene que reconocerla entre todos los demás olores del entorno.

¿Qué es una piscina de olor?

Es una zona de alta concentración olfativa que se forma cuando una persona ha permanecido un tiempo en un lugar, o cuando el viento acumula las partículas de olor contra un obstáculo.

¿Qué pasa si mi perro pierde el rastro a mitad de la sesión?

Hace lo que se llama un casting, un barrido activo para recuperar el olor. Es una parte normal y útil del proceso, no un fallo. La guía que aprende a reconocerlo sin interrumpirlo es la que empieza a trabajar de verdad.

¿El tiempo meteorológico afecta mucho?

Afecta todo. El viento, la temperatura, la humedad, el tipo de suelo y la antigüedad del rastro determinan cuánto queda de ese rastro y dónde está. En condiciones muy muy favorables los expertos hablan de hasta 72 horas de rastro trabajable; en condiciones adversas puede desaparecer en dos horas.

¿Puede hacerlo cualquier perro, también los reactivos?

Cualquier perro tiene la maquinaria olfativa necesaria. Los reactivos, además, suelen ser de los que más se benefician, porque aquí no se les exige tolerar nada que les supere.

¿Cuánto dura una sesión y cuántos perros hay por grupo?

Las sesiones de Humantrailing duran aproximadamente 3 horas, en grupos de 4 perros como máximo.


Si has llegado hasta aquí buscando algo que no encuentras en otras webs

Puede que lleves tiempo leyendo artículos que dicen lo mismo con distintas palabras. El Mantrailing tiene una base científica seria, una historia larga y compleja, y unas limitaciones reales que el sector tiende a ignorar porque no ayudan a vender. Entenderlo todo, incluido lo que no funciona, es lo que permite decidir si esto tiene sentido para ti y para tu perro.

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Instructora de Mantrailing Terapéutico en Banyeres de Mariola, Alicante. Formada en Mantrailing desde hace 10 años, con grupos propios desde 2019. Formada en 6 escuelas diferentes de Mantrailing. Certificada por Mantrailing Global UK (2023) y Scent Imprint for Dogs, Países Bajos (2025). Más de 15 años trabajando con perros.


Referencias bibliográficas, libros y estudios científicos utilizados para escribir este artículo sobre Mantrailing.

  • Aviles-Rosa, E. O., Medrano, A. C., & Hall, N. J. (2024). Development of an automated human scent olfactometer and its use to evaluate detection dog perception of human scent. PLOS ONE, 19(3), e0299148.pubmed.ncbi.nlm.nih+1

  • Cambau, E., & Poljak, M. (2019). Staphylococcus epidermidis: What does the genome tell us? Clinical Microbiology and Infection, 25(9), 1125–1131.pmc.ncbi.nlm.nih

  • Doty, R. L. (2001). Olfactory communication in humans. Chemical Senses, 26(4), 551–576.pmc.ncbi.nlm.nih

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  • Irga, P. J., et al. (2024). Volatile organic compounds emitted by humans indoors. Building and Environment, 246, 111069.sciencedirect

  • Johnson, G. R. (2003). Tracking Dog: Theory & Methods. Mechanicsburg, PA: Barkleigh Productions.terrestrialecosystems

  • Jenkins, E. K., DeChant, M. T., & Perry, E. B. (2018). When the nose doesn’t know: Canine olfactory function associated with health, management, and potential links to microbiota. Frontiers in Veterinary Science, 5, 56.pmc.ncbi.nlm.nih

  • Kobayashi, T., et al. (1990). The role of skin resident bacteria in axillary odor formation. Journal of Investigative Dermatology, 94(5), 530–536.pmc.ncbi.nlm.nih

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